ESPAÑA

España eleva su nota y mejora once puestos en el índice de corrupción, aunque sigue siendo un problema "grave"

Obtiene 62 puntos, cuatro más que en 2019, y se sitúa en el puesto 30 en la clasificación de Transparencia Internacional.

España eleva su nota y mejora once puestos en el índice de corrupción, aunque sigue siendo un problema "grave"
España mejora su nota en corrupción, aunque sigue por debajo de la media europea.
España mejora su nota en corrupción, aunque sigue por debajo de la media europea.

España consiguió en el último año mejorar su nota y auparse hasta once puestos en la clasificación del Índice de Percepción de la Corrupción que elabora Transparencia Internacional, en el que obtiene 62 puntos, cuatro más que hace un año, y asciende desde el puesto 41 hasta el 30 de un total de 180 países, aunque sigue por debajo de la media europea, de 66 puntos, por lo que la ONG advierte que la corrupción "continúa siendo un problema grave".

La mejoría de España en este índice, que Transparencia Internacional elabora cada año a partir de diversas estadísticas sobre cómo perciben la corrupción tanto empresarios como expertos y que se ha convertido en un importante indicador al permitir la comparación entre países, es la más relevante de los últimos años, después de que en 2018 marcara su mínimo histórico con 57 puntos y el año pasado se estancara en el puesto 41.

"Es una señal positiva", ha destacado en la presentación del informe, según recoge Efe, la presidenta de Transparencia Internacional en España, Silvina Bacigalupo, que ha atribuido la mejora a las sentencias sobre los escándalos de corrupción aflorados en los últimos años, así como a la moción de censura al Gobierno anterior como consecuencia de una sentencia, que llevó, por primera vez en democracia, a un cambio de gobierno.

Sin embargo, esa mejoría no es suficiente para recuperar los 65 puntos que España lucía en 2012 y, desde entonces, le han superado países como Estonia. De hecho, España logra este año la misma puntuación que Catar -gobernado por una monarquía absoluta- y Barbados, además de Portugal, y se clasifica por debajo de países como Emiratos Árabes Unidos -que tampoco es una democracia-, Hong Kong y Bután.

Los países nórdicos, en cabeza; Venezuela, entre los más corruptos

Bacigalupo ha recalcado que España, una de las 15 principales economías del mundo, continúa sin poner en marcha mecanismos de prevención de la corrupción y sin llevar a cabo reformas legales necesarias, como la ley de protección de informadores. El resultado, a su juicio, es que "la corrupción continúa siendo un problema grave que debe llamar a la acción de las autoridades y la sociedad civil".

Así, España se sitúa aún lejos de los países que encabezan la clasificación, que vuelven a ser Dinamarca y Nueva Zelanda, con 87 puntos. Muy cerca se colocan Finlandia, con 86; y Singapur, Suecia y Suiza, con 85, mientras que Noruega, Holanda, Alemania y Luxemburgo superan los 80 puntos. De ese grupo de cabeza se caen este año Canadá, que se deja cuatro puntos en el último año y siete desde 2012, y Reino Unido, con pierde tres y se queda con los mismos 77 puntos que Canadá.

El informe, en este sentido, recalca que los países con mejores puntuaciones no son tampoco inmunes a la corrupción, y señala específicamente los casos aparecidos en 2019 en los países nórdicos, como los sobornos de la multinacional sueca Ericsson para obtener contratos en el extranjero o el escándalo del Dankse Bank, el mayor banco de Dinamarca, en pagos de ciudadanos rusos. "La integridad en casa no siempre se traduce en integridad en el extranjero, y múltiples escándalos en 2019 han demostrado que a menudo los aparentemente limpios países nórdicos facilitan, permiten y perpetúan la corrupción trasnacional", subraya la ONG.

Estados Unidos, por su parte, pierde dos puntos y cae hasta el puesto 23: "Mientras el presidente [Donald] Trump prometió en campaña 'drenar el pantano' y hacer que el gobierno no solo trabajara para las élites políticas y las personas con conexiones en Washington, una serie de escándalos, dimisiones y denuncias de comportamiento contrario a la ética sugieren que la cultura de 'pagar para jugar' solo se ha reforzado", subraya el informe. La otra gran potencia mundial, China, mejora dos puntos y alcanza los 41, es decir, sigue lejos del aprobado, en el puesto 80.

Solo un tercio de los países aprueban

En la parte más baja de la clasificación, como uno de los países más corruptos del mundo, se encuentra Venezuela, con apenas 16 puntos y en el puesto 173, justo por debajo de Corea del Norte y al mismo nivel que Afganistán, Guinea Ecuatorial y Sudán. Por detrás del país latinoamericano solo se sitúan estados fallidos, como Yemen, en plena guerra civil, con 15 puntos; Siria, que también sufre un conflicto armado de múltiples frentes desde hace años y consigue 13; Sudán del Sur, con doce; y Somalia, que cierra la clasificación con nueve.

En total, suspenden dos tercios de los países analizados, es decir, 121, mientras que solo 59 consiguen una puntuación superior a 50. Así, el informe alerta sobre el "asombroso número de países que muestran escasos o nulos avances al atajar la corrupción", por lo que reclama reducir la influencia de lo que denomina “el gran dinero” y promover procesos de toma de decisiones inclusivos, que vayan más allá de las élites conectadas.

"Cuando los políticos solo escuchan a los ricos o a las personas y grupos conectados políticamente, con frecuencia lo hacen a costa de los ciudadanos a los que sirven. Los países con mayores y más amplios procesos de consulta puntúan una media de 61 en el índice de percepción de la corrupción. Por el contrario, donde hay pocas o nulas consultas, la media es solo de 32", advierte Transparencia Internacional.

“Para tener una oportunidad de terminar con la corrupción y mejorar la vida de la gente, debemos atajar la relación entre política y el gran dinero. Todos los ciudadanos deben estar representados en la toma de decisiones”, abunda la directora de la ONG, Patricia Moreira, según recoge el informe. En este sentido, y con una mirada al largo plazo, Transparencia Internacional reseña que, en los últimos ocho años, solo 22 países han mejorado significativamente sus resultados, entre los que destaca a Grecia y Estonia, mientras que otros 21 han sufrido descensos relevantes, como Canadá, Australia y Nicaragua. "En los otros 137 países, los niveles de corrupción muestran pocos o ningún cambio", alerta.

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